Suele ocurrir, en un principio, que mucha gente no sabe bien lo que quiere. Saben que necesitan cambiar, pero incluso después de escribir sus deseos, proyectos y metas, no están seguros de lo que quieren. No tener seguridad, ni en ti mismo, ni en otras personas, es algo que interfiere en la delimitación de lo que uno quiere. Esto, en realidad, es bien un conflicto o una carencia esencial, que estaría dentro de la tarea de escribir los conflictos, carencias o problemas. Si ves este conflicto o carencia esencial, lo primero es no asustarse. Para nada es raro o extraordinario tener esta sensación de no saber qué querer. Y no saber, incluso puede ser un punto de partida que, a la larga, genera un descubrimiento más fácil de lo que genuinamente quieres. En este punto, transforma el “no sé qué quiero” en una tarea o proyecto; es decir, proponte la tarea de conocer o descubrir “qué es lo que quiero en esta vida o, qué es lo adecuado para mis virtudes y para mis condiciones de vida”. A partir de aquí, es fácil diseñar un plan de vida.